Sendero de Valdeinfierno
Este precioso sendero de fácil recorrido discurre por el monte público que le da nombre, paralelo a la garganta que aporta frescor y una inmejorable banda sonora.
Este precioso sendero discurre por el monte público que le da nombre, paralelo a la garganta que aporta frescor y una inmejorable banda sonora.
Coincide en buena parte de su recorrido con la Cañada Real de San Roque a Medina Sidonia, tramo abierto al tráfico rodado y equipado con un aparcamiento para personas con discapacidades, que podrán hacer un tramo lineal de seiscientos metros.
Después, el sendero se adapta a un terreno quebrado que nos permitirá conocer la formación vegetal más distintiva de este parque, los canutos. En ellos veremos avellanillos y rododendros, uno de los arbustos más emblemáticos del parque. La frondosidad se presenta con una exuberante vegetación formada por alisos, quejigos cargados de musgo y helechos que proporcionan un frescor que agradeceremos.
El camino es de fácil recorrido y en su primer tramo es accesible para personas con discapacidad física.

1. Para acceder al inicio de este sendero buscaremos la salida 73 de la autovía A-381, y seguiremos unos dos kilómetros por la vía de servicio en dirección a Los Barrios.

2. El tramo inicial, en ligero ascenso, coincide con la vía pecuaria durante la mitad del recorrido. Después de unos ochocientos metros, veremos un cruce a la derecha con el camino que nos traerá de vuelta. Pero nosotros seguiremos recto hasta encontrarnos con un arroyo que, desde la Loma de la Dehesa de Ahojiz, se dirige al de Valdeinfierno.


3. Seguiremos durante algo más de un kilómetro hasta encontrarnos con un aparcamiento habilitado para personas con discapacidad, y que podrán acceder desde aquí al recorrido lineal de unos seiscientos metros. Estamos en la garganta de La Palanca, tributaria también del arroyo de Valdeinfierno.

4. Cambiamos el sentido de nuestra marcha andando paralelos al cauce, en dirección este y siguiendo el curso del Valdeinfierno.
5. Estos montes, aunque de difícil acceso, proporcionaron leña para la fabricación del carbón, como podemos comprobar en el alfanje, terreno compactado y sin apenas vegetación, que nos encontramos a pie de camino.

6. El tramo accesible toca a su fin, siendo un lugar ideal para tomar un respiro y volver por el mismo camino, seguros de que encontraremos detalles que no hemos visto antes. Pero si continuamos completando el sentido circular del sendero, andaremos por una zona más angosta para llegar después a la pista forestal que nos llevó al principio del recorrido.


